Cancún no solo se entiende desde sus playas, sus hoteles o su crecimiento acelerado. También se entiende caminándolo, escuchando sus relatos y reconociendo las huellas que han quedado en sus calles. 

Bajo esta idea, la cronista urbana Tiziana Roma Barrera encabezará un recorrido cultural dedicado a explorar la historia, la identidad y las transformaciones de la ciudad.

Tiziana Roma Barrera, autora del libro Para entender y amar Cancún, ha desarrollado un trabajo constante de divulgación sobre la memoria urbana de este destino. Su mirada propone algo necesario: observar Cancún no únicamente como un centro turístico, sino como una ciudad con procesos, tensiones, símbolos, personajes y espacios que merecen ser contados.

El recorrido forma parte de las actividades impulsadas por el Instituto de la Cultura y las Artes de Cancún, con el propósito de acercar a la ciudadanía a una experiencia cultural abierta, formativa y vinculada con el sentido de pertenencia.


Durante la actividad, las personas asistentes podrán conocer pasajes relevantes del surgimiento y desarrollo de Cancún, así como reflexionar sobre los cambios que han marcado su crecimiento. La caminata permitirá recuperar historias, anécdotas y claves urbanas que ayudan a comprender cómo se ha construido la identidad de una ciudad relativamente joven, pero ya cargada de memoria.

Más que una simple visita guiada, la propuesta funciona como una invitación a mirar con otros ojos los espacios cotidianos. Porque una ciudad también se lee: en sus avenidas, en sus edificios, en sus ausencias, en sus transformaciones y en las voces de quienes la narran.

La actividad será gratuita, con cupo limitado y registro previo mediante el formulario disponible en las redes sociales del Instituto de la Cultura y las Artes de Cancún. Se recomienda llevar zapatos cómodos, gorra, bloqueador, repelente y agua.


El recorrido será pet friendly y contará con condiciones de accesibilidad para personas usuarias de silla de ruedas, con la intención de favorecer una participación más incluyente.

Caminar Cancún con una cronista urbana es, en el fondo, una forma de reconciliarse con la ciudad: verla menos como escenario de paso y más como territorio vivo, complejo y compartido.